Sistema de Información
para la gestión comunitaria de
Conflictos Socio-ambientales mineros en Latinoamérica
Antecedentes: Documento

Título: La defensa del “último reducto de la minería social” en Guanajuato
Lugar: Chiapas
Fecha: 14-03-2006
Página web: http://chiapas.indymedia.org/display.php3?article_id=119873
Relación con Conflicto: Documentación sobre el conflicto
Conflicto relacionado:

Nota:
“Todavía no había Guanajuato y ya había minas” dice uno de los participantes de La Otra Campaña en Guanajuato, Gto., señalando tierras que se extienden por la periferia, en donde, en efecto, nació Guanajuato, alrededor de sus minas. Minas que hoy cuentan otras épocas.

Como la histórica mina La Valenciana, que abasteciera durante la Colonia a los cinco continentes, en manos de españoles que durante siglos saquearon desde ella nuestro suelo y que fue recuperada muchos años después y entregada a sus trabajadores por el General Lázaro Cárdenas.

Esta mina, como otras 28 pertenece desde 1939 a la Sociedad Cooperativa Minera Metalúrgica Santa Fe de Guanajuato. Una de las pocas que quedan en manos de quienes las trabajan. Una de las pocas que no ha devorado aún el insaciable capital extranjero. Aunque en ésas anda. Un gran yacimiento de oro y plata con el que se enriqueció imperio español y con la que ahora pretende enriquecerse una trasnacional canadiense. Uno de estos históricos retrocesos de los que está lleno el Guanajuato panista y yunquista. El Guanajuato “de arriba”.

Bien definen los mineros de la cooperativa como un “atentado a la propiedad social”, a la poca que queda, la transacción ilegal mediante la cual la canadiense Great Panther, a través de su prestanombres "Minera Mexicana el Rosario", adquiere las propiedades de Metalúrgica Santa Fe. “ Se lo van a quedar todo. Las minas, los terrenos, la maquinaria, los camiones, las computadoras, ¡hasta la chatarrra!” advierte Francisco Rocha, miembro de la cooperativa.

Se trata del “paquete completo” de las 29 minas por el que la trasnacional pretende pagar 75 millones de pesos, un promedio de SIETE CENTAVOS el metro cuadrado de terreno. Terrenos extraordinariamente ricos –aún- de oro, plata, cuarzo y cobre.

Todo esto, sin la aprobación de la gran mayoría de los más de 320 socios y con sólo la complicidad de unos cuantos líderes corruptos: Pablo Olmos, Armando Cordero, Arturo Colmenero y Jaime Dávila, quienes no tienen facultad para vender y cuyo objetivo era huir de las auditorias que un recién nombrado Consejo de mineros pretendía realizar para evidenciar el endeudamiento y los constante robos que han hecho y siguen haciendo a la cooperativa, pues ya dispusieron de un adelanto del “contrato promesa” firmado con Mexicana El Rosario.

Para ello engañaron a muchos de los socios con un discurso apocalíptico sobre el monto de las deudas. Les contaron que los pasivos superan los 60 millones de p