Entrevista a María Isabel Curihuentro Llancaleo:
"Que el gobierno haya comprometido recalificar las querellas aplicadas bajo la Ley Antiterrorista, no nos asegura que dicha figura jurídica no volverá a invocarse en el contexto de la lucha por la recuperación territorial"

Si hay algo que marcó la movilización generada por la larga huelga de hambre protagonizada por los presos políticos mapuche en gvlumapu(1), es que el liderazgo de las mujeres demostró una vez más que ellas también comparten un rol activo como líderes de una sociedad históricamente criminalizada y que se niega a desaparecer.

Por: Andrea Coñuecar Ojeda
Periodista

Lleva más de 30 años vinculada a organizaciones de derechos humanos e indígenas y su rol de mujer madre -aunada a sus acciones de liderazgo como parte integrante de la comunidad mapuche Francisco Curihuentro de la comuna de Carahue- no aminoran su ferviente energía, a pesar de la dura realidad que le ha tocado vivir, como parte de una generación de luchadoras mapuche, que han debido enfrentar el costo de ser apartadas del denominado "sistema chileno", debiendo asumir una economía de autosubsistencia familiar, la cual a la fecha la mantiene abocada a labores de horticultura orgánica en las escasas 1,4 hectáreas que trabaja en su predio familiar.


María Isabel Curihuentro Llancaleo.
Es por ello que según ella misma declara, no se considera una mapuche migrante, pues María Isabel Curihuentro Llancaleo(50), no siente en absoluto el desarraigo que otros mapuche han debido asumir -algunos por la fuerza y otros por opción- debiendo muchos de ellos, instalarse en forma definitiva en la ciudad, dejando en el pasado un capítulo de una vida comunitaria, que hoy asoma lejana en el tiempo.

"En mi caso, el resistir el desarraigo, ha tenido también sus costos", declara con evidente convicción, agregando que no está dispuesta a renunciar a la defensa de un derecho humano básico para el mapuche, como es el optar por mantenerse ligada a su comunidad de origen, aún con el dolor de ver potencialmente amenazado dicho espacio por la dominante expansión forestal.

"Es por ello, que no me cuesta entender lo que ha implicado para muchos jóvenes y padres de familias mapuche pagar con la cárcel, el precio que implica defender sus tierras, espacios que son origen y centro de la existencia y proyectos de vida para nosotros los mapuche"- agrega enfática María Isabel, quien junto a más de un millar de lafkenche(2), provenientes de las comunas de Cañete, Tirúa, Puerto Saavedra, Puerto Domínguez, Carahue y Nueva Imperial, debieron hacer frente a la dura represión que marcó el día 29 de septiembre pasado en la IX región, donde en el sector denominado cruce del Alto Maipo, a la entrada costera de Temuco, la fuerza policial chilena se hizo presente en cosa de segundos, para infundir el terror en varias personas que marchaban con el objetivo de manifestar su solidaridad con los presos mapuche en huelga.

"Efectivamente fue en el cruce de Alto Maipo donde fuimos severamente reprimidas y reprimidos por carabineros, quienes sin considerar la presencia de ancianos, mujeres y niños, procedieron a interceptarnos y maltratarnos, cual si fuéramos delincuentes, situación que -en lo personal- me mantiene desde aquel día con varias contusiones en mi cuerpo, como resultado de negarme a ser forzadamente detenida", hecho que agravó la acción policial contra María Isabel, por cuanto ella presenta problemas de artrosis crónica a nivel corporal, hecho que le impide desplazarse en forma normal, debiendo ocupar una muleta que le sirve de apoyo para soportar una larga enfermedad de la cual hoy paulatinamente se recupera.

"Fuimos detenidas, cuando nos dirigíamos a pie hasta Temuko en una marcha pacífica, que originalmente partió desde Tirúa. La idea de plegarnos a la gran movilización que fuera convocada como parte de las acciones de protesta para el día 29, tenía como finalidad manifestar nuestro repudio ante la lenta y tozuda actitud del gobierno por no abordar los temas de fondo planteados por los presos políticos mapuche que sostuvieron más de 80 días una huelga de hambre en diversos recintos carcelarios de la VIII y IX región"- señala.

Y en efecto, aunque no alcanzaron el objetivo de llegar hasta el centro de Temuko, Curihuentro tiene la total convicción de que la movilización del día 29 de septiembre pasado "logró al menos el objetivo de llamar la atención de todo un país en torno al descontento que las comunidades mapuche mantenían respecto al silencio del gobierno en torno a la huelga de nuestros hermanos. Si a ello sumamos que nuestra detención en aquel día, no viene sino a dejar en evidencia la respuesta que asume un gobierno y su aparataje policial, cuando un pueblo se moviliza desarmado y a plena luz del día. Y esa señal presentada por Piñera, es algo que debe hacernos reflexionar sobre la necesidad de supervigilar que los acuerdos que fueron tomados como parte del desenlace de la huelga de los presos mapuche, sean cumplidos en su totalidad".

AC: ¿Cómo llega tu comunidad a sensibilizarse con los lamgen que se encontraban en huelga y a decidir participar de esta movilización?

MC: Como la mayor parte de las comunidades, la Francisco Curihuentro también responde a una historia de usurpación y de recuperación, por lo tanto, es capaz de entender en forma evidente que las razones que generaron la falta de voluntad en abordar la demanda histórica mapuche, trae como correlato la judicialización y la criminalización. Es por ello, que no había razones para mantenernos ajenos y no plegarnos a dicha jornada de protesta. Si a ello sumamos que era necesario que la IX región en su conjunto, siendo parte del territorio histórico mapuche, debía dar en forma unitaria una señal de descontento ante el trato ejercido desde el poder judicial para con nuestros hermanos mapuche en huelga de hambre. Esa situación no nos podía mantener en la completa indiferencia, de ahí que decidimos organizarnos y participar, junto a otras comunidades lafkenche, llegando a congregar alrededor de mil personas provenientes de los territorios de Tirúa hasta Carahue.


María Isabel Curihuentro Llancaleo e hija, saliendo del recinto policial al que fueron derivadas en Temuko, tras su detención.
AC: En este aspecto, ¿cómo evalúa la gente de tu comunidad las detenciones ocurridas en aquella jornada de movilización?

MC: El resultado fue duro, porque tuvimos alrededor de 30 personas detenidas y creemos que ello también marca un antes y un después en la historia de mi comunidad, porque una represión de este tipo no se había visto hace mucho tiempo, incluyendo el hecho de infundir temor desde helicópteros policiales aéreos y despliegue de fuerzas especiales por tierra. Entonces la gente pudo ver en forma clara cuál es la brutal respuesta que asume un gobierno, cuando ve que los mapuche se movilizan en forma unitaria y pacífica. Esto por supuesto, es desdibujado por los medios de información, lo que se retrata específicamente en mi detención, en la cual se mostró en la televisión pública sólo las imágenes en la cual intento defenderme y resistir la prepotencia con la cual soy golpeada, agresiones que no aparecieron en ningún medio informativo.

Ante estos hechos, creo que la gente de la comunidad Francisco Curihuentro ahora puede identificar con mayor claridad quiénes son los agentes que generan terror en el pueblo. De hecho, en mi comunidad había logrado permearse en forma parcial, la idea largamente difundida por los medios de información oficiales, en torno a la existencia de dos tipos de mapuche; los "mapuches malos y terroristas" que se encuentran confinados en las cárceles chilenas por motivos políticos, y los "mapuche buenos" que son los que están resignados a recibir de parte del estado pequeñas dádivas, concretadas en apoyos productivos mínimos para hacer producir tierras infértiles. Favorablemente no todas las personas de mi comunidad tenían esa idea y en forma mayoritaria la decisión de plegarse a la marcha regional del día 29 de septiembre fue la que primó. Sin embargo, dada la brutal represión producida por carabineros aquel día, sin distingo de agredir y detener de manera arbitraria a autoridades tradicionales, a mujeres, niñas (entre ellas a mi hija) y ancianos, ha tenido como consecuencia que hoy mi comunidad pueda relativizar la forma en la cual dichos agentes del estado chileno son representados. Porque, si las fuerzas policiales maltratan a nuestras autoridades tradicionales, se revela una vez más, la manera en la cual el gobierno decide ningunearnos y esto es algo que la comunidad evalúa como un hecho grave, lo que nos permite ir posicionando otros temas que se vinculan con la vulneración de los derechos humanos. De ahí que nuestro newén(3), se haya impuesto a la irracionalidad de la cual fuimos objeto y para lo cual, la fuerza colectiva y unitaria de todo el pueblo con conciencia mapuche quedó demostrada en aquella jornada.

AC- ¿Hay conformidad en tu comunidad respecto a los resultados de las negociaciones sostenidas entre el gobierno y los presos mapuche, una vez depuesta la huelga?

MC: No creemos que esta negociación marque la culminación del problema de fondo que gatilló esta huelga y en este sentido, creo que el planteamiento del segundo grupo de huelguistas que demoró más en deponer dicha medida es bastante revelador, puesto que pensar que, porque el actual gobierno se haya comprometido a recalificar los cargos que fueron invocados aplicando la ley antiterrorista , va a significar que no van a volver a aplicar dicha figura legal, en otras situaciones similares, sería bastante ingenuo. Ojalá esto no sucediera, pero tal y como se ha tramitado esta ley, con modificaciones menores, no hay conformidad en ello. Recordemos que el delito contra la propiedad fue uno de los ejes de la polémica suscitada en el Congreso y sobre la cual, no nos cabe la menor duda que hubo presiones desde el mundo empresarial, el que está a su vez emparentado con algunos partidos políticos proclives al gobierno, así como otros partidos de oposición. No hacer esa ecuación, sería un absurdo y es por ello que se necesita estar informados en estos temas, porque hoy son las comunidades de Ercilla, las principales víctimas de una política represiva desde el estado chileno y así como también se han enjuiciado a personas no mapuche que viven en ella o que se han vinculado por temas variados a Ercilla, bien podría ser que en un futuro no lejano, inventaran montajes en contra de nosotras o nuestros hijos y en eso, creo que hay que demostrar una señal de unidad, que -en esta huelga quedó evidenciada- aún cuando el gobierno intentó generar una división entre los huelguistas, única estrategia que le quedaba, cuando no funcionó la anterior, que era agotar al movimiento. Por consiguiente, no cabe la